VIVIR EN MAYÚSCULAS

«Tattoo para el alma»

Tatúatelo en el alma: «Demuéstrate que eres lo más importante de tu vida».

Aprende a quererte, porque sin ti, no irás a ninguna parte, serás llevad@, pero siempre tendrás que volver a buscarte para continuar con tu vida.

Y ESO lo recuerdas justo cuando ese “fallo”, se hace visible.

Te voy a dejar 3 situaciones típicas que pueden hacer tambalear los cimientos de tu vida:

  1. Se termina tu relación de pareja.
  2. Se rompe tu ritmo de vida, por salud.
  3. Pierdes algo/uien valioso.
  4. Sin motivo aparente, te sientes sin ilusiones ESPECÍFICAS y concretas para el futuro.

Esa costumbre de dar y dar, sin filtros, (tan bien vista), y tan insana, es la forma de relacionarnos más habitual, mejor aceptada por la sociedad y más practicada por todos.

Damos tiempo, (que es lo único que no podemos reponer) y lo damos a otros, antes que a nosotros y así…así no hay quien llegue bien hasta el final.

Porque vas a necesitarte en algún momento en el que no habrá mucho donde apoyarte, porque aunque estés con personas a tu alrededor, te vas a necesitar a ti, antes que a nadie. No te valdrán sucedáneos: «Reconocimiento ajeno, trabajo, compras compulsivas (baratas o caras, eso da igual), comida, excesos de cualquier tipo, para olvidar«.

Esto ha de ir directo a tu cabeza: SIN TI, no vas a ninguna parte.

No hay partida, no hay juego, no hay éxito, ni proyecto por disfrutar, ni vida que compartir.

Y precisamente como sé que lo sabes, pero siempre nos acabamos perdiendo, te dejo un pensamiento para hoy:

¿SÁBES VOLVER A TI?

SER IMPORTANTE en tu vida

No va de tabaco, comida/bebida, trabajo… Va de prioridades. Es anteponer otras cosas y dejarte tanto para el final que pierdes el sentido de VIVIR. La paz de repetirte que eres suficiente, sin hacer, ni demostrar compulsivamente, para que dejes de callar esas partes silenciadas, de alguna voz interior que olvidaste ahogada en alguna circunstancia, de la vida.

Te dejo la clave para comenzar el cambio: Aprende a quererte.

Y eso que de tanto oirse, te puede chirriar, siempre empieza por la primera lección más básica de la comunicación (en este caso, contigo mism@): ESCÚCHATE, porque estoy segura que algo está con el suficiente volumen en tu vida, como para que te llegue.

Cristina.

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