
¿Cuáles son algunos de los motores de vida?
La pasión, la motivación, son de esos motores que te permiten llegar a faros que te dan esa luz tan especial, que te va cambiando la vida. Este verano, hablando de esto con mi amiga Cristina Mora, compartíamos una cena, en un chiringuito de playa que comandado por su dueño, LEO, nos hizo ver la diferencia de lo que es y no es tener pasión. Esto generó una interesante conversación sobre la importancia de esta, en nuestra vida. El dueño, una persona de unos 40 años que trabaja muchas horas al día, desde el inicio de la mañana buscando en la lonja el pescado que luego venderá…Pasando por la supervisión de todas las personas que acuden a su local. Procurando que entiendan (pues te lo explica vehemente), que el alimento pide cosas, mezclas con algunos otros alimentos y que él lo hace como lo SIENTE.
Todos necesitamos pasión, motivación o ilusión. Cuando no hacen acto de presencia, la chispa se apaga, el brillo disminuye, y secamos el alma, sembrando el abandono en esa parcela de nuestra vida. Antes de pensar a qué nos lleva esto, la pregunta:
¿Y qué es la pasión?
La RAE tiene unas acepciones que no me esperaba:
1. Acción de parecer.
2. Por antonomasia, pasión de Jesucristo.
3. Lo contrario a la acción.
4. Estado pasivo en el sujeto.
5. Perturbación o afecto desordenado del ánimo.
6. Inclinación o preferencia muy vivas de alguien a otra persona.
7. Apetito de algo o afición vehemente a ello.
…
El concepto de pasión que yo más uso se ve reflejado entre la 6 y 7. Para mi es un sentimiento asentado, hacia algo o alguien con un extra de “sentir intensamente”, sin mucho de razón. Mucho más parecido a lo que expresó Kant. El decía que “la pasión es la inclinación difícil o absolutamente invencible, por la razón del sujeto.” Esta cuando aparece, nos mueve hacia un camino que puede ser maravilloso o completamente sordo.
Cicerón :«Toda pasión es un movimiento del espíritu que carece de razón o que la desobedece».
Eso, pasión=movimiento, con reflexión o sin ella. Cuando ves que alguien sigue apasionadamente un camino y le envuelve totalmente, es un motor que le da potencia, pero no un timón. Y eso es importante a tener en cuenta.
¿Qué es la motivación?
Se forma con la palabra latina motivus (‘movimiento’) y el sufijo -ción (‘acción’, ‘efecto’). Esa fuerza que te empuja y tira irremediablemente de ti, hacia adelante. Esos motivos, que cuando no los tienes y te faltan, te hacen dar vueltas, muchas vueltas sin sentido. Usando recursos de tiempo y energía, en bucle o de forma dispersa. Hay de varios tipos.
En cualquier caso, la pasión, la motivación SIEMPRE son motores de movimiento y la llegada por escalas a distintas metas, generarán energía y motivación para seguir. Con un buen destino, cuando estás ocupado en VIVIR, no tienes tiempo de sólo sobrevivir.
¿Qué es la ilusión?
Ilusión proviene del latín illusio que significa “engaño.” La ilusión es el combustible, las chispas que salen de los otros dos motores, de la motivación y la pasión. Una energía que te enciende y que todos pueden ver en ti. Que se puede basar en algo totalmente confundido o cierto.
Además de los motores de vida y combustible… ¿qué más necesitas?
Un timón y una meta, ¿si no para qué quieres tanto motor? Un timón es un buen PLAN de recorrido, que te indique parajes que vas a atravesar, para que puedas abastecerte de las «provisiones» que realmente vas a necesitar. «Faros «que vas a tener que divisar para detectar si vas bien encaminado. Y la meta, es tu objetivo. Fijar y determinar tu objetivo, tiene que cumplir algunos parámetros para que sobreviva a todo lo que te puede pasar en el camino. Sino, puedes acabar en cualquier otro destino.
¿Y qué te mueve a ti?
Busca una parcela en tu vida, en la que te hayas quedado si uno de esos “motores” y en el que las emociones hayan dejado de ser placenteras. Y te invito a que encuentres cuándo fue la última vez que sí las sentiste, en esa parcela. Al hacerlo puedes encontrarte con dos resultados. Uno: Núnca tuviste emociones placenteras, en esa parcela. Dos: Las tuviste y desaparecieron.
Si te planteas recuperar esos motores de vida, unas cuestiones para pensar:
¿Para qué sigues sin plan? ¿Con tu mapa habitual, qué te hace pensar que esta vez, sí llegaras? ¿Qué ganas no cambiando? ¿Qué necesitarías para cambiar? ¿Cómo te sentirías si lo tuvieras? ¿A quién le puedes pedir ayuda? ¿Cuánto tiempo crees que puedes llevar así la situación, sin que el precio sea demasiado alto? ¿Qué enfoque necesitas para recuperar alegría?
A veces, nos perdemos una parte de nuestro ser, entre miedos, alegrías, penas, sonrisas y tristezas. Porque cuando no tenemos claro qué queremos y lo que llega lo damos por «bueno»… nos acabamos encontrando que navegamos sin puerto al que llegar, ni faro de referencia. Y eso es, desgastando esa “pila” de la ilusión que tan necesaria es para VIVIR.
Ir viento en popa, a toda vela…requiere de un capitán, un responsable, TÚ. Hoy es un buen día para plantearte cual es tu OBJETIVO, qué motores necesitas para aprovechar tu tiempo de vida. Elegir qué faros te alumbrarán antes de llegar al puerto que buscas. Plantéate un buen itinerario de trabajo para llegar, será toda una aventura.
¿TE APETECE?
Cristina Rodríguez.


