
¿Cáncer, ataques al corazón, hipertensión, diabetes, problemas de riñón, hígado graso, ICTUS…algún antecedente familiar parecido? Una parte puede ser genética y otra hábitos tóxicos que te ayudan a acercarte ese resultado, veamos cómo se puede ayudar a mejorar la salud.
Cuando te diagnostican esa problemática, siempre los antecedentes familiares vienen a nuestra cabeza. Es posible que hasta te pregunte por ello el médico que te lleva. ¿Cuánto te afecta realmente tener antecedentes familiares con una misma patología?
Claramente, afecta. Si tienes ancestros que tenían unos antecedentes de ataques al corazón, por poner un ejemplo, tenían cosas en común. Además de tener ese problema, todos tendrían en común otras cosas estos hábitos que les ayudaron a una predisposición mayor para enfermar:
- Los límites que pondrían a situaciones personales/laborales, serían escasos.
- Se dejarían a ellos mismos en segundo, tercer lugar.
- Asumirían responsabilidades ajenas y las tomarían como propias.
- No se tomarían tiempo diario para relajarse y escucharse.
- Posiblemente serían personas con muchas responsabilidades y las asumirían bastante bien, aparentemente.
¿Qué heredas REALMENTE?
- Las tendencias patológicas, las enfermedades.
- El carácter.
- A veces, el nombre.
- Facciones físicas.
- Costumbres, los hábitos de vida, «esto se hace así porque es como se debe hacer».
- La forma de expresarse, los gestos, el habla, hasta el tono de voz.
- Ideas. «En esta familia, somos…», «A ver si vas a ser la oveja negra», «no nos des un disgusto… «, «¿A quién habrás salido tú?», «¿Pero quién te has creído tú que eres…?»
- A veces propiedades, objetos.
- Profesiones, formas de ganarte la vida.

Casi todo lo heredamos…verdad. Y de todo lo que heredamos, algunas cosas las aceptamos, con otras nos rebelamos y otras ni las vemos, pero las llevamos.
Lo que dice la EPIGENÉTICA
La epigenética es el estudio de los cambios en la función de los genes que son hereditarias y que no se pueden atribuir a alteraciones de la secuencia de ADN. Las marcas epigenéticas, cambian la forma como se expresan los genes. El ambiente es lo que favorece que ese GEN se pueda expresar o no.
O sea, que la expresión del gen puede variar! La pregunta es. ¿Cual es el ambiente que va a favorecer que se exprese en mi caso?

¡Ayuda a tu médico!
Intentamos cambiar en nuestra forma de actuar, a veces algo que nos han hecho y no nos gustaba, por lo que evitamos esa conducta.
Si algo tan simple, lo tenemos tan claro. ¿Qué nos impide cambiar HÁBITOS ESPECÍFICOS que nos llevarán a desarrollar un «ambiente ideal» para EVITAR que se puedan favorecer el desarrollo de una determinada enfermedad?
Hábitos tóxicos a modificar…
- Bucles mentales tóxicos. Cuando una y otra vez estás en los mismos pensamientos que NO te conducen a nada que te sume positivamente.
- Creencias de que NO puedes hacer nada más que esperar o tomar la medicación.
- Aislarte siempre en un mismo círculo.
- Machacar tus debilidades.
- Contarte lo peor y disimularlo.
- Empeñarte en recrear un pasado.
- Agotar la energía física con «movidas mentales».
- Empezar y acabar el día sin «ducha mental».
- Alimentarte y no saber si te estas nutriendo.
- Sedentarismo físico y mental.
Hábitos saludables:
- Dejar de machar tus debilidades y apoyarte más en tus fortalezas.
- Calmar emociones, contándote cosas diferentes.
- Eligiendo los mejores alimentos para tu cerebro e intestino porque no somos lo que comemos, sino lo que DIGERIMOS.
- Aumentar tu motivación, que es mucho más que ser optimista.
- Decidir qué pequeños hábitos puedes comenzar a introducir en tu día a día.
- Moverte, física y mentalmente.
- Ver qué proceso en tu vida consume casi todos tus recursos energéticos y decidir con diversión qué hacer para VIVIR-lo de otra forma que te ayude más y mejor!
- Tomar decisiones, pasando a otra «página de tu libro».
- Aprender a respirar aire bueno. (Física y mentalmente, otra vez, sí… todo va unido!).
VIVIR en mayúsculas requiere de una mirada de 360º y centrarnos en lo que SÍ podemos hacer es una LIBERACIÓN que empieza y termina en nosotros.
Y sí, se puede! Lo digo por experiencia.
Cristina Rodríguez

